"Hidalgo"
y "Campesino" son los dos apelativos con los que Colette,
famosa escritora, describe a su Beauceron. Esta definición
es aún actual y parece díficil encontrar otra
mejor. Sólo hay que ver al Beauceron orgullosamente plantado
para vigilar mejor su rebaño o su casa para darse cuenta
de su nobleza. Rústico, reservado, comprometido con su
dueño, serio y amante del trabajo duro.
No hay que olvidar nunca que el Pastor de Beauce es un perro
de aspecto y carácter orgulloso y altanero. Todo apremio
que se le haga injustificadamente le será inaceptable.
Por el contrario, si su dueño se muestra justo con
él éste hará siempre todo lo posible
para proporcionarle las máximas satifacciones. Una
caricia, una sonrisa serán la mejor de las recompensas.
Otros dos apelativos que podemos sumar al retrato del Beauceron
son los de prudente y audaz.
Prudente y serio. Sabe que tiene un deber, una misión
que cumplir: guardar la casa, los niños, sus dueños
o su rebaño; encontrar la pista de un niño perdido
o una oveja extraviada. Todo esto lo hará sabiendo
utilizar toda su inteligencia y, además, toda su prudencia
y sabiduría.
Su audacia le demostrará en todas aquellas ocasiones
que así lo requieran. Sabrá resolver con todo
rigor todos los problemas que se le presenten sin contar con
las indicaciones del dueño.
Pero hay otra cualidad de la cual se habla poco: la regularidad
del carácter. Si se muestra agradable durante sus primeros
años no sufrirá un cambio brusco y se convertirá
de la noche a la mañana en un animal agresivo.
Como algunos hombres que hablan sólo lo justo y necesario,
el Beauceron es un perro que ladra poco y únicamente
cuando es imprescindible.
Siempre cuando hablamos de un perro resaltamos sus cualidades:
es fiel, amable... Pero también hay que saber citar
sus defectos para poder así elegir mejor la raza que
se aproxima más a nuestras necesidades. También
solemos añadir sus más prestigiosos ascendientes
para así dar fe de su gran calidad como perro. Pero
hay una cosa de la cual se habla poco: la salud.
El Beauceron es un perro que hasta hace pocos años
ha estado en manos de pastores que necesitaban un perro capaz
de realizar trabajo duro todos los días del año.
Un pastor no podía tener un perro inútil que
no sirviera para afrontar un trabajo cotidiano.
Al cabo de los años esto ha llevado a una selección
de la cual se han suprimido los ejemplares enfermos, mediosos,
agresivos, débiles, que no caminan bien, con problemas
en los ojos, etc. Y se han conservado ejemplares más
sólidos, tranquilos y valientesque son los antepasados
de nuestro Beauceron actual. Antiguamente los pastores en
Francia realizaban las trashumancia, lo que ha llevado a este
perro a ser compañero incansable y resistente, ya que
tenían que trotar más de cien kilómetros
al día para realizar su trabajo (defender al ganado
de los lobos y los ladrones y guiarlo para que no se perdiera
ningún ejemplar).
Esto ha determinado que sea un perro resistente, fuerte,
con salud de hierro, obediente, con buen olfato, un defensor
incorruptible y un perro muy fiel.
El primer estándar de la raza fue establecido en
el año 1987 con motivo de una exposición canina
en Angerville.
En 1923 considerando que lo detallado en el primer estándar
era insuficiente y poco preciso, se elabora uno nuevo, que
es admitido ya por la sociedad Central Canina Francesa.
Posteriormente, en 1955, se llevó a cabo una modificación
sobre la talla.
Y es en 1965 cuando se perfecciona aún más
el anterior estándarde 1923, precisando mejor todos
los puntos de penalización y descalificación
y quedando todo el estándar de la raza tal y como lo
conocemos.
Anteriormente se admitían varios colores para esta
raza, pero, como vemos en el actual estándar, hoy sólo
se reconocen dos: el negro fuego y el arlequín.
Me permito citar aquí un breve extracto de una obra
que fue autoridad en su tiempo. Se trata de la "Nueva
casa rústica" o "Economía general"
publicado por un tal Liger. Esta obra, en su octava edición,
fue impresa por Claude Prudhomme en 1762, lo que ya nos da
una idea acerca de los años que esta raza presta su
servicio al hombre:
"los perros pastores, para defender bien al rebaño
tanto de día como de noche deben estar armados de un
buen collar provisto de puntas de clavos. Hay que escogerlos
vivos y audaces, de un año de edad y de gran talla,
fuertes, de buen pelaje, los ojos y hocicos negros, los labios
rojos oscuros, los dientes agudos, la cabeza y las orejas
grandes, los dedos bien repartidos y largos entre ellos, las
uñas duras y cortas, una cola gruesa y todo el cuerpo
bien formado, la voz fuerte como la de un trueno, unas grandes
fauces de color leonado y blanco, para que se les distinga
bien incluso entre perro y lobo. Los perros que ejercen alguna
vez la caza no valen para guardar las ovejas, ya que sólo
poseen el instinto de cazar y descuidan el rebaño.
Hay que dar siempre de comer a los perros pastores entre el
rebaño, ya sea en el campo como en la casa: hay que
alimentarlos con pan y algunas veces hay que echarles huesos
para roer y así fijar bien sus dientes y proporcionarles
unas buenas fauces que los vuelvan temibles; pero sobre todo
no hay que darles nunca para comer carne de oveja o de cordero
por miedo a que le tomen gusto y los maten o los azucen demasiado:
defecto que será díficil de corregir posteriormente.
Se les debe instruir a saber hacer..."
Esta descripción corresponde perfectamente con el
Beauceron. Tiene orejas caídas lo que sucede es que
se le cortan. Y antes tenía manchas blancas en el pecho
y algunas partes de su cuerpo para diferenciarlos del lobo.
JOSE MARIA OLIVAR SANCHEZ
(Amateur del perro pastor de Beauce)
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