Beauceron Cachorros
 

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Beauceron
Artículo tomado de la Revista El Mundo del Perro (oct. 1995)

"Hidalgo" y "Campesino" son los dos apelativos con los que Colette, famosa escritora, describe a su Beauceron. Esta definición es aún actual y parece díficil encontrar otra mejor. Sólo hay que ver al Beauceron orgullosamente plantado para vigilar mejor su rebaño o su casa para darse cuenta de su nobleza. Rústico, reservado, comprometido con su dueño, serio y amante del trabajo duro.

No hay que olvidar nunca que el Pastor de Beauce es un perro de aspecto y carácter orgulloso y altanero. Todo apremio que se le haga injustificadamente le será inaceptable. Por el contrario, si su dueño se muestra justo con él éste hará siempre todo lo posible para proporcionarle las máximas satifacciones. Una caricia, una sonrisa serán la mejor de las recompensas.

Otros dos apelativos que podemos sumar al retrato del Beauceron son los de prudente y audaz.

Prudente y serio. Sabe que tiene un deber, una misión que cumplir: guardar la casa, los niños, sus dueños o su rebaño; encontrar la pista de un niño perdido o una oveja extraviada. Todo esto lo hará sabiendo utilizar toda su inteligencia y, además, toda su prudencia y sabiduría.

Su audacia le demostrará en todas aquellas ocasiones que así lo requieran. Sabrá resolver con todo rigor todos los problemas que se le presenten sin contar con las indicaciones del dueño.

Pero hay otra cualidad de la cual se habla poco: la regularidad del carácter. Si se muestra agradable durante sus primeros años no sufrirá un cambio brusco y se convertirá de la noche a la mañana en un animal agresivo.

Como algunos hombres que hablan sólo lo justo y necesario, el Beauceron es un perro que ladra poco y únicamente cuando es imprescindible.

Siempre cuando hablamos de un perro resaltamos sus cualidades: es fiel, amable... Pero también hay que saber citar sus defectos para poder así elegir mejor la raza que se aproxima más a nuestras necesidades. También solemos añadir sus más prestigiosos ascendientes para así dar fe de su gran calidad como perro. Pero hay una cosa de la cual se habla poco: la salud.

El Beauceron es un perro que hasta hace pocos años ha estado en manos de pastores que necesitaban un perro capaz de realizar trabajo duro todos los días del año. Un pastor no podía tener un perro inútil que no sirviera para afrontar un trabajo cotidiano.

Al cabo de los años esto ha llevado a una selección de la cual se han suprimido los ejemplares enfermos, mediosos, agresivos, débiles, que no caminan bien, con problemas en los ojos, etc. Y se han conservado ejemplares más sólidos, tranquilos y valientesque son los antepasados de nuestro Beauceron actual. Antiguamente los pastores en Francia realizaban las trashumancia, lo que ha llevado a este perro a ser compañero incansable y resistente, ya que tenían que trotar más de cien kilómetros al día para realizar su trabajo (defender al ganado de los lobos y los ladrones y guiarlo para que no se perdiera ningún ejemplar).

Esto ha determinado que sea un perro resistente, fuerte, con salud de hierro, obediente, con buen olfato, un defensor incorruptible y un perro muy fiel.

El primer estándar de la raza fue establecido en el año 1987 con motivo de una exposición canina en Angerville.

En 1923 considerando que lo detallado en el primer estándar era insuficiente y poco preciso, se elabora uno nuevo, que es admitido ya por la sociedad Central Canina Francesa.

Posteriormente, en 1955, se llevó a cabo una modificación sobre la talla.

Y es en 1965 cuando se perfecciona aún más el anterior estándarde 1923, precisando mejor todos los puntos de penalización y descalificación y quedando todo el estándar de la raza tal y como lo conocemos.

Anteriormente se admitían varios colores para esta raza, pero, como vemos en el actual estándar, hoy sólo se reconocen dos: el negro fuego y el arlequín.

Me permito citar aquí un breve extracto de una obra que fue autoridad en su tiempo. Se trata de la "Nueva casa rústica" o "Economía general" publicado por un tal Liger. Esta obra, en su octava edición, fue impresa por Claude Prudhomme en 1762, lo que ya nos da una idea acerca de los años que esta raza presta su servicio al hombre:

"los perros pastores, para defender bien al rebaño tanto de día como de noche deben estar armados de un buen collar provisto de puntas de clavos. Hay que escogerlos vivos y audaces, de un año de edad y de gran talla, fuertes, de buen pelaje, los ojos y hocicos negros, los labios rojos oscuros, los dientes agudos, la cabeza y las orejas grandes, los dedos bien repartidos y largos entre ellos, las uñas duras y cortas, una cola gruesa y todo el cuerpo bien formado, la voz fuerte como la de un trueno, unas grandes fauces de color leonado y blanco, para que se les distinga bien incluso entre perro y lobo. Los perros que ejercen alguna vez la caza no valen para guardar las ovejas, ya que sólo poseen el instinto de cazar y descuidan el rebaño. Hay que dar siempre de comer a los perros pastores entre el rebaño, ya sea en el campo como en la casa: hay que alimentarlos con pan y algunas veces hay que echarles huesos para roer y así fijar bien sus dientes y proporcionarles unas buenas fauces que los vuelvan temibles; pero sobre todo no hay que darles nunca para comer carne de oveja o de cordero por miedo a que le tomen gusto y los maten o los azucen demasiado: defecto que será díficil de corregir posteriormente. Se les debe instruir a saber hacer..."

Esta descripción corresponde perfectamente con el Beauceron. Tiene orejas caídas lo que sucede es que se le cortan. Y antes tenía manchas blancas en el pecho y algunas partes de su cuerpo para diferenciarlos del lobo.

JOSE MARIA OLIVAR SANCHEZ
(Amateur del perro pastor de Beauce)

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