Beauceron Cachorros
 

Página
1 - 2

El Beauceron - Pastor y Guardián

Historia:

"Perros vivos y osados, desde el año y de gran alzada. Fuertes, velludos, los ojos y las narices negras, los labios de un rojo obscuro, los dientes agudos, la cabeza y las orejas grandes, planas y colgantes, la frente y el cuello, gruesos. Las piernas grandes los dedos bien compartidos y anchos entre dos, las uñas duras y cortas, la cola gruesa y todo el cuerpo bien formado, la voz gruesa y sonora. Una gran boca de color leonado y blanco para que se distinga bien entre perro y lobo"

Aquí la descripción de lo que se convirtiera en nuestro Beauceron nacional en 1762, cuando se trataba de seleccionar los perros de los pastores.

En 1809 el Abad Rozier dira en su curso de agricultura. "en los paises de las llanuras, lomas descubiertas y en los paseos de día de las bestias de lana, el perro de Brie es el que está empleado" con ellos Mastine poderosos serán puestos en servicio para combatir. Ellos eran en general negro y fuego con un carácter bastante salvaje.

En 1862, 222.000 pastores en Francia conducían uno o varios perros sin por esto estar la raza fijada, las descripciones concentran generalmente en mencionar los sujetos de pelo corto y esos de pelo largo. El pelo corto era en realidad un pelo medio largo con un buen subpelo fieltrado, en cuanto al color podía variar: negro, negro y fuego, gris, alobado, leonado carbonado, etc.

En 1863 en fin es gracias a la primera exposición canina organizada por la sociedad imperial de aclimatación en Paris que se los diferenciara más claramente.

De Quatrefags describirá esto diciendo "La variedad que comprende el mayor número de individuos es aquella que los perros de gran talla de orejas derechas, con pelo negro y leonado teniendo las formas del lobo que son llamados para combatir".

Se comienzan a seleccionar los sujetos de pelos cortos cruzando entre ellos solo aquellas que tenían pelo raso sobre el cuerpo. Se debe decir que los pelos cortos habían sido siempre juzgados como más ardientes y esta distinción empírica describía esto como "Mastines de pelo relleno tupido" o "un buen mastín es vivo, osado, capáz de atacar a un lobo". Los pelos largos se los clasificaba frecuentemente de sensibles y que son indicados para conducir el rebaño más que a su defensa, son "borrones con forma de Barbet", son más pequeños. Pedro Megnin va a ser categórico y separa los dos tipos en Pastor de Brie para el pelo largo y Pastor de Beauce para el pelo corto, esto fue en 1889.

En efecto estas apelaciones son puramente anecdóticas y no tienen nada que ver con el lugar de origen de estos perros.

Cuestión de talla

El mastín corajudo, descripto a menudo como el viejo perro pastor francés, verá su pelo acortarse todavía y su color se convertirá en negro y fuego (es lo que lo hará conocido por el nombre de "Medias rojas"), su talla quedará sin embargo bastante imponente, porque él permanecerá como el más grande pastor del grupo 1.

En 1896 la talla es de 60 a 40 cm.

"Hace 50 años -explica M. René Suvignac, presidente del Club de los amigos del Beauceron- cuando yo comencé a ocuparme de los Beauceron, la talla era de 58 a 68 cm para las hembras y de 60 a 70 para los machos. Para reducir la diferencia que era grande, una rectificación fue hecha. Ésta ponía los machos de 65 a 7o cm y para las hembras de 63 a 68 pero como nos dimos cuenta que 63 era superior a la verdad, después de hacer una encuesta y pedir la debida autorización de la sociedad, el mínimo de las hembras fue llevado a 61 cm"

La asociación de los amigos del Beauceron vió un día de Abril del año 1911, teniendo a la cabeza al Sr. Siraudin, que escribía algunos años más tarde, una de las primeras obras sobre la raza.

Durante la guerra del XIV-XVIII, el Beauceron fue utilizado como: perro de enlace, perro estafeta, perro de tiro, perro centinela, perro de guardia, perro sanitario en busca de heridos.

Luego de su servicio como perro militar, él retorno a su función de perro pastor cerca del rebaño.

Su personalidad

Nuestro pastor de Beauce debe tener otras cualidades, que se exigían de él, en otro tiempo, como lo escribía Siraudin: "Buen pie, buen pelo, buena caja, buenos ojos." Estas son las cualidades primordiales de un perro de rebaño. Su empleo ahora no es solamente de perro pastor. La mayoría de los sujetos son perros de compañía, perros de deporte por el placer de la competencia. Esta selección ligada a la demanda del públic con la tendencia de crear Beaucerones bien calmos, muy calmos, que no sean muy traviesos en el interior de las casas a pesar de su talla. Hace a menudo perder la personalidad de la raza y se encuentran algunas veces sujetos sensibles ineptos para la utilización.

El club de la raza busca mantener el equilibrio de carácter y el pastor de Beauce, como muchos de los grandes perros, dominan bastante bien sus emociones en las circumstancias más variadas. En acción, el Media-Rojas es un arremetedor y prefiere a menudo el movimiento a la reflexión, es así que hará falta alejarse de su paso en el caso que uno tire una pelota, puesto él es capáz de atropellar sin darse cuenta.

Su psicología se mantiene bastante ruda y franca con los vínculos que mantiene con su amo y con el mundo que lo rodea. Pero se tendrá que tener en cuenta siempre, que al fin de cuentas, es un falso duro y que en el interior es un tierno. Atención entonces a los métodos de educación basados sobre lo contrario, la correa, el collar, la voz. Nada mejor para quebrar su carácter y hacer un inestable.

Utilizar la inteligencia creando situaciones nuevas dónde él pueda ganar como en las pistas o la obediencia a través del juego y la motivación. Recuerde usted que no se trata de un ovejero belga, sino de un pastor francés y que la mecanización y la rutina no son de su gusto.

Con los niños él dará prueba de paciencia, atención por otro lado con los empujones a los cochecitos, porque sus desplazamientos no son particularmente delicados.

En fin una palabra sobre, digamos la independencia del Beauceron, los sujetos que lo son, son el resultado de una mala educación por parte de los amos, que no han sabido despertar el interés y el placer de la cooperación de los perros.

  Página 1 Ir a Página Siguiente >